2Corta las patatas a la mitad y cada mitad en otra mitad, obteniendo gajos gruesos.
3Coloca las patatas cortadas en un cazo, cúbrelas con agua y añade un buen pellizco de sal.
4Lleva el cazo al fuego a máxima potencia. Cuando rompa a hervir, baja el fuego y mantén un hervor suave durante 7 minutos.
5Pasado el tiempo, retira las patatas con una espumadera y colócalas en una bandeja amplia para que se enfríen a temperatura ambiente.
6Una vez frías, pásalas al mismo cazo limpio.
7Cubre las patatas con aceite de oliva (0.4 es suficiente).
8Lleva el cazo al fuego. La temperatura del aceite debe rondar entre 120°C y 140°C, con un burbujeo suave.
9Cuando estén confitadas, retíralas con cuidado con un tenedor y colócalas en una bandeja.
10Calienta aceite a 180°C (bien caliente).
11Fríe las patatas hasta que tengan un bonito color dorado y estén crujientes.
12Saca las patatas del aceite y colócalas sobre papel absorbente.
13Pasa rápidamente las patatas a un recipiente amplio, sazona con sal (siempre en caliente), pimienta negra recién molida y un toque de pimentón de la Vera.
14Menéalas para que se impregnen bien de los condimentos y a disfrutarlas.
Ingredients
4 patatas medianas
Aceite de oliva
Pimentón de la Vera
Sal
pimienta negra recién molida
Equipment
cazotabla de cortarcuchillopeladorespumaderabandejatenedorbolpapel absorbente
Tips
La patata debe cortarse en gajos gruesos para que queden gordas.
El aceite de la confitura se puede reutilizar para otras frituras.
Después de la segunda cocción, las patatas se pueden congelar y freír a 180°C cuando se deseen.