2Cortar las papas con una mandolina en rodajas finas.
3Apilar las rodajas de papa, dejando 2 mm entre cada rodaja y pintando con manteca entre cada capa.
4Enrollar las rodajas de papa formando una espiral. Cortar la espiral por la mitad para obtener dos espirales.
5Colocar las espirales de papa en un molde para muffins, tapar con papel aluminio y hornear a temperatura baja durante 1 hora o 1 hora y 30 minutos hasta que estén tiernas.
6Enfriar en la heladera durante 8 horas o toda la noche.
7Freír las espirales de papa en aceite bien caliente a 170 grados hasta que estén doradas.
8Pasar las papas a una rejilla y salar inmediatamente.