1Limpia los mejillones. En una sartén amplia, pon el vino blanco, un poco de agua (solo tiene que cubrir la superficie), los granos de pimienta y la hoja de laurel. Cuando el agua esté hirviendo, añade los mejillones, tápalos y cocínalos durante 4 minutos a fuego medio alto, hasta que estén abiertos (si alguno se queda cerrado, deséchalo). Escúrrelos y déjalos enfriar.
2Pica la cebolleta finamente. Para que esté más suave, la pongo a remojo en un bol con agua y un chorrito de vinagre mientras termino de prepararlo todo.
3Limpia los pimientos de pepitas y hebras. Pícalos también en trozos muy pequeños.
4Corta las patas de pulpo en rodajas. Corta también los langostinos en trozos, cada uno en tres o cuatro. Finalmente, corta los palitos de surimi, estos en trozos biselados.
5En un cuenco amplio, pon la cebolleta escurrida, los pimientos, el pulpo, los langostinos, los mejillones sin concha y las aceitunas. Añade pimienta y mezcla todo bien.
6Prepara la vinagreta poniendo todos los ingredientes indicados en un frasco, ciérralo y agítalo unos 30 segundos.
7Añade al bol el surimi y la vinagreta. Mezcla delicadamente para que los trozos de surimi no se rompan.
8Coloca el salpicón de mariscos en una fuente, en copas, vasitos…, y termina espolvoreando un poco de perejil fresco por encima.