1DORA la mantequilla a fuego lento hasta que coja un color marrón claro (sin quemarla). Enfría a temperatura ambiente antes de mezclarla con el resto de ingredientes.
2Bate bien la mantequilla con el azúcar unos minutos y añade los huevos y la vainilla. Bate de nuevo.
3Añade los ingredientes secos: harina, bicarbonato, sal, avena y chocolate. Poco a poco cada uno. No amases, simplemente mezcla bien.
4Enfría muy bien la masa. Mínimo 1h en la nevera. Si es toda la noche, mejor. Puedes formar bolas y después congelarla, es mi opción favorita.
5Forma bolas del mismo tamaño y hornea unos 7-10 min (depende del tamaño) a 180°. Ve controlando y no tengas miedo de sacarlas aunque parezcan un poco crudas.