2Preparar la salsa de miel y mostaza: mezclar la miel, la mostaza y la mostaza antigua. Añadir el aceite de oliva poco a poco en forma de hilo mientras se bate con una varilla o un tenedor, hasta que la mezcla espese y emulsione.
3Cortar las manzanas en rodajas finas y sumergirlas en agua para evitar que se oxiden.
4Sacar las semillas de la granada con cuidado.
5Congelar el queso de cabra durante 1 hora antes de usarlo para que sea más fácil rallarlo.
6En un bol grande, mezclar el mezclum, las pasas, las nueces picadas y la cecina ahumada troceada.
7Añadir unas cucharadas del aliño, un chorrito de aceite de oliva y mezclar suavemente.
8Colocar las rodajas de manzana alrededor o encima de la ensalada.
9Rallar el queso de cabra medio congelado por encima como toque final.