1Poner a mano los cuatro ingredientes principales: zumo de tres o cuatro limones, leche condensada, leche evaporada y galletas María hojaldradas.
2Las galletas que vamos a utilizar son las María hojaldradas. Si no las podéis encontrar, podéis utilizar las María normal.
3Además vamos a utilizar un molde desmontable de 20 centímetros, al que le hemos quitado el fondo y lo vamos a apoyar directamente en la fuente en la que vamos a servir. Para desmoldarlo mejor, cubrimos el borde con papel de acetato o papel de hornear.
4Comenzamos con la preparación de la crema: en un bol, echamos la leche condensada, la leche evaporada y el zumo de limón poco a poco, removiendo continuamente hasta que espese.
5Cubrimos la base con galletas, cortamos trocitos para cubrir también los huecos. A continuación vertemos un tercio de crema, del espesor de las galletas aproximadamente, y con ayuda de una espátula vamos a arrimarlo bien a los bordes.
6Una vez repartida la crema, añadimos la segunda capa de galleta, cubriendo todos los huecos. Añadimos la segunda parte de crema y repetimos el proceso.
7Añadimos una tercera capa de galleta y la tercera y última de crema. Cubrimos y alisamos bien toda la superficie. Tapamos con film plástico y lo llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas.
8Una vez cuajada la tarta, vamos con la decoración: rallamos chocolate blanco y un limón, cubriendo la superficie. Soltamos el aro y desmoldamos, quitando con cuidado el papel de horno.
9Antes de presentarla, alisamos los bordes con un cuchillo o una espátula.