1Cocer las patatas baby y la pasta hasta que estén hechas.
2Colocar las patatas cocidas en una bandeja de horno y aplastarlas con la ayuda de una taza.
3Añadir aceite de oliva, sal y pimienta a las patatas y hornear hasta que estén crujientes y doraditas.
4Añadir a la pasta cocida aceite de oliva, sal, pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo y queso parmesano rallado. Hornear hasta que esté doradita y crujiente.
5Picar la cebolla morada, el cebollino y el perejil.
6Preparar la salsa mezclando yogur griego natural, mayonesa, mostaza, sal, pimienta y pimentón picante.
7En un recipiente grande, combinar las patatas asadas (ya templadas), la pechuga de pollo cocinada a la plancha, la cebolla morada, los pepinillos encurtidos picados, el perejil, el cebollino y la salsa. Mezclar bien.
8Añadir la pasta crujiente a la mezcla y volver a mezclar.
9Emplatar decorando con unos lacitos crujientes extra, un toque de mostaza picante y cebollino fresco.