1Si tienes tiempo, coloca el calabacín rallado en un colador con un cuenco debajo y añade un poco de sal. De esta forma, el calabacín irá soltando su agua.
2Si no tienes tiempo, sáltate el primer paso.
3Precalienta el horno a 180 grados.
4Mezcla el calabacín rallado, los huevos, el queso rallado y sal al gusto en un recipiente amplio.
5Extiende sobre la bandeja del horno con papel vegetal en forma de rectángulo.
6Hornea 15 minutos a 180 grados.
7Comprueba que se despega fácilmente y rellena con tus ingredientes favoritos.