2Pelamos los ajos y los freímos enteros en una sartén honda con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando estén doraditos los echamos al vaso de la batidora.
3Echamos la rebanada de pan a la sartén y la freímos por ambos lados. Cuando esté dorada, la añadimos al vaso junto con los ajos. Reservamos.
4En el aceite sobrante, vamos pochando la cebolla que teníamos apartada.
5Una vez pochada, bajamos el fuego, echamos el pimentón, removemos y añadimos rápidamente las espinacas para evitar que se queme. Salpimentamos y tapamos.
6Añadimos el orégano y los garbanzos, removemos y dejamos cocinar a fuego medio un par de minutos.
7Trituramos con la batidora los ajos y el pan con un buen chorro de vinagre y un vaso de agua.
8Añadimos el majado a la sartén y dejamos que se cocine todo junto unos 10 minutos. Si vemos que se queda muy seco podemos añadir un poco de agua.
9Apartamos del fuego y servimos en un plato hondo con un buen trozo de pan.