1En una cazuela ponemos las cáscaras de unas gambas o langostinos, las cubrimos con la cantidad justa de agua, calentamos y dejamos cocer unos 20 minutos a fuego medio.
2Mientras tanto, en otra sartén ponemos un chorrito de aceite y lo calentamos a fuego suave.
3Cuando esté caliente añadimos cuatro dientes de ajo pelados y picados, sofreímos durante 2 o 3 minutos.
4Antes de que comiencen a coger mucho color añadimos un chorrete de vino blanco.
5Subimos la potencia del fuego y dejamos que evapore el alcohol durante un par de minutos.
6Añadimos el caldo que habíamos preparado al principio, previamente colado.
7Dejamos cocer todo el conjunto durante unos 15 minutos a fuego suave.
8Añadimos sal y pimienta negra recién molida.
9Añadimos las gambas o los langostinos pelados.
10Removemos y los integramos en este delicioso caldito.