2Añadir el guanciale a una sartén a fuego medio-alto y freír hasta que esté dorado.
3Retirar el guanciale y añadir las salchichas en trocitos pequeños a la sartén.
4Dejar que se doren las salchichas durante un minuto.
5Añadir una cebolla con un poco de sal y sofreír todo durante 5 minutos.
6Agregar una cucharada de concentrado de tomate y una pizca de chiles secos, tostar durante 30 segundos.
7Añadir 500 gramos de tomate triturado y reducir durante 10 minutos.
8Hervir 300 gramos de pasta.
9Mezclar en un bol tres yemas de huevo, 50 gramos de pecorino romano o parmesano, pimienta negra recién molida y 25 mililitros de agua de cocción de la pasta.
10Dos minutos antes de que la pasta esté lista, añadirla a la salsa de tomate junto con agua de cocción y mantecar, añadiendo más agua conforme la absorba hasta que esté al punto deseado.