1Cortar la pechuga de pollo a la mitad y marinarla media hora en salsa de soja.
2Preparar la salsa mezclando el zumo de un limón, 250 ml de caldo de pollo, una cucharada sopera de maicena, dos cucharadas soperas de azúcar y media cucharada de salsa de soja (opcional). Calentar a fuego suave hasta que espese con rodajas de limón.
3Sacar las pechugas de la marinada, secarlas bien con papel absorbente y pasarlas por una mezcla de huevo y maicena.
4Freír en abundante aceite caliente a fuego medio, un par de minutos por cada lado.