1Preparamos un sofrito pochando la cebolla muy picada con un diente de ajo. Cuando transparenta, agregamos una puntita de harina y mezclamos bien.
2Ablandamos con un chorreón de vino blanco y dejamos evaporar.
3Probamos y rectificamos de sal y pimienta.
4Añadimos finalmente una cucharadita o dos de postre de salsa de tomate y un poco de perejil picado.
5Limpiamos las zamburiñas, dejando solamente la parte blanca y la naranja y desechando el resto.
6Extendemos las zamburiñas o volandeiras bien limpias en una bandeja de horno, distribuyéndolas uniformemente.
7En cada zamburiña, añadimos un pegotito de mantequilla y una cucharada de nuestro sofrito.
8Precalentamos el horno a 180ºC durante 5 minutos.
9Espolvoreamos las zamburiñas con pan rallado y las horneamos 4 minutos, gratinando después durante otro par de minutos a 220ºC para que la parte superior quede dorada y crujiente.
10Sacamos las zamburiñas del horno, las decoramos con un poco de perejil fresco y las servimos inmediatamente.