1Picar finamente las cebollas y pocharlas 1 hora a fuego medio en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal. Reservar.
2En una olla grande, cocinar a fuego medio las setas durante 30 minutos con aceite de oliva, sal y pimienta al gusto. Añadir vino blanco y cocinar 5 minutos más para evaporar el alcohol.
3Incorporar la cebolla pochada y la salsa de trufa a las setas.
4Añadir la mantequilla a la olla con las setas y dejar que se derrita.
5Espolvorear la harina y cocinar durante 3 minutos a fuego medio, removiendo constantemente.
6Agregar la leche caliente mientras se remueve para integrar los ingredientes.
7Agregar el perejil fresco picado finamente y cocinar 5 minutos más, removiendo ocasionalmente.
8Cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal, siguiendo las instrucciones del paquete. Escurrir.
9Incorporar la pasta a la salsa.
10Fuera del fuego, añadir el queso rallado y remover. Ajustar la sal, pimienta y/o trufa al gusto. Agregar un chorrito de leche si es necesario para que la salsa quede cremosa.
11Servir y decorar con almendras picadas y perejil fresco picado.