1En un bol, mezclar dos rebanadas de pan de molde desmenuzado con un chorrito de leche. Remover bien y dejar reposar durante 5 minutos.
2En otro bol, añadir 500 g de carne picada de ternera y cerdo, tres dientes de ajo rallados, un huevo, un poco de pimienta negra recién molida y sal. Mezclar bien.
3Añadir 5 cucharadas de pan rallado o panko y mezclar hasta obtener una masa consistente que no se pegue a las manos.
4Hacer bolas de carne del tamaño deseado.
5Pasar las albóndigas por harina, sacudiéndolas para eliminar el exceso.
6Calentar aceite en una sartén a fuego medio-alto. Freír las albóndigas hasta que estén doradas por fuera, pero crudas por dentro.
7Retirar las albóndigas de la sartén y reservar.
8En la misma sartén, añadir dos dientes de ajo picaditos y una cebolla picada. Pochar hasta que estén dorados.
9Añadir una cucharada de harina y remover hasta que se cocine la harina.
10Agregar un vaso de vermut rojo y remover hasta que la salsa se espese.
11Añadir las albóndigas reservadas, 400 ml de caldo de pollo o carne y una lata de 400 g de tomate frito.
12Remover con cuidado, añadir dos cucharaditas de azúcar y un tercio de cucharadita de cacao en polvo.
13Tapar la sartén, bajar el fuego y cocinar durante 30 minutos. Después, quitar la tapa y cocinar durante 10 minutos más para que la salsa se reduzca.