1Marinar el pollo con sal, azúcar, pimienta negra y un chorrito de ginebra.
2Agregar un poquito de huevo y mezclar bien.
3Rebozar con fécula de maíz.
4Freír a 170 grados hasta que estén ligeramente dorados.
5Retirar y colocar en un bowl con papel secante para quitar el exceso de aceite.
6Para la salsa: poner cuatro cucharadas de azúcar, una cucharada de ketchup, un chorrito de vinagre, una cucharada de gochujang, una cucharada de salsa de soja, un poco de caldo de pollo y un poquito de agua para darle volumen.
7Calentar el wok, agregar un chorrito de aceite e incorporar la salsa.
8Esperar que tome temperatura y el azúcar se caramelice.