1Quita la grasa de los solomillos y corta en rodajas gruesas (unos 5 cms. grosor), espalma con el dorso de la hoja del cuchillo (así romperá las fibras y la carne quedará más tierna) y salpimienta.
2Pon aceite en una cazuela amplia y sella a fuego fuerte unos instantes para que se doren, retira y reserva.
3En la misma cazuela, añade el ajo picado e inmediatamente los champiñones laminados, desglasa bien el fondo y deja cocinar hasta que se doren.
4Vierte entonces la cerveza y deja unos minutos hasta que se evapore el alcohol.
5Añade un poquito de nata para dar cremosidad a la salsa e incorpora los trozos de solomillo sellados, deja dos/tres minutos al fuego para que la salsa espese.
6Acompaña con unos espárragos verdes. Blanquéalos cinco minutos en agua caliente con sal, retira y pásalos por la plancha.