1Empezamos salpimentando la pechuga de pollo, adobar con el ajo en polvo, el pimentón y un buen chorro de aceite de oliva. Reposamos durante un par de horas en frigorífico (sino tenéis tiempo, dejarla al menos 30 minutos).
2En una cazuela doramos las pechugas de pollo, a fuego fuerte y por ambos lados. Retiramos y reservamos.
3Agregamos algo más de aceite (solo en caso de ser necesario) y rehogamos a fuego medio la cebolla y el ajo finamente picados, hasta que ablanden.
4Agregamos el tomate concentrado y la cayena en copos, le damos un par de vueltas e incorporamos el caldo de pollo.
5Hervimos un par de minutos y trituramos hasta que el líquido quede liso y sin grumos.
6Reincorporamos a la olla, agregamos la nata para cocinar, los tomates secos finamente picados y el parmesano rallado.
7Hervimos la salsa para que reduzca y empiece a tomar cuerpo.
8Cuando se acerque a la textura que buscamos, reincorporamos el pollo y la albahaca picada.
9Hervimos unos 3 minutos a fuego suave.
10Emplatamos y disfrutamos.
Ingredients
600 g Pechuga de pollo
1 cdta Pimentón dulce
1 cdta Ajo en polvo
1 Cebolla
3 Dientes de ajo
2 cdta Tomate concentrado
0.5 cdta Cayena en polvo
4 Tomates secos en aceite
50 g Parmesano rallado
300 ml Caldo de pollo
200 ml Nata para cocinar
al gusto Albahaca picada
al gusto Sal
al gusto Pimienta negra
Aceite de oliva
Equipment
CazuelaBatidora de manoPlato
Tips
Si la salsa queda demasiado espesa, bastará con agregar algo de caldo de pollo para aligerarla y darle otro hervor.