1Hacer la masa de los noodles: mezclar 400 gramos de harina de trigo normal con 200 mililitros de agua templada.
2Una vez hidratada la harina, amasar hasta formar una bola.
3Dejar reposar la masa tapada durante 30 minutos.
4Amasar de nuevo durante 20 o 30 segundos hasta que la masa esté lisa y suave.
5Estirar la masa con la ayuda de un rodillo con forma rectangular (30x15 cm).
6Cortar la masa en seis piezas iguales de unos 5 centímetros de ancho cada una.
7Sellar los lados de cada pieza de masa presionando con los dedos.
8Untar abundantemente las piezas de masa con aceite de girasol para que no se sequen ni se peguen.
9Guardar las piezas de masa en un taper y dejar reposar al menos 1 hora antes de usarlas.
10Picar finamente un tallo de apio chino y una cabeza de bok choy.
11Picar finamente dos dientes de ajo.
12Moler 15 gramos de pimienta sichuanesa.
13Estirar las porciones de masa con un rodillo hasta que dupliquen su ancho.
14Marcar el centro de cada porción de masa a lo largo con un palillo o algo recto.
15Estirar y desgarrar la masa por la marca que hemos hecho.
16Cocer los noodles en agua hirviendo durante 2 minutos.
17Escaldar el bok choy durante 1 minuto.
18Escurrir los noodles y el bok choy.
19Agregar los toppings a los noodles: apio, ajo, chiles, pimienta sichuanesa molida, vinagre negro chino (o vinagre de jerez o vino tinto), salsa de soja y sal.
20Calentar 550 mililitros de aceite de girasol hasta que humee y verterlo sobre los ingredientes, especialmente sobre los chiles.