1Pelá las berenjenas y cortalas en láminas de medio centímetro, que sean lo más parejas posible.
2Cubrí la base de una placa con las berenjenas y espolvorealas con sal gruesa. Poné otra capa y espolvoreas con sal gruesa, así hasta terminar todas las berenjenas.
3Una vez que terminaste, poné otra placa con agua, así haces peso, y encima, una tabla, o cualquier cosa, para hacerle peso. Dejalas reposar treinta minutos.
4Una vez pasado ese tiempo, le sacás el peso y le sacás el líquido que largaron. Las enjuagas con agua fría, las escurris y las reservás.
5En una olla, mientras tanto llevás a hervir el vinagre, el agua y la miel.
6Una vez que hierve, agregás las berenjenas, y las cocinas de tres a cinco minutos, hasta que estén blandas, pero que no se deshagan.
7Agarrás un frasco limpio y esterilizado y ponés las berenjenas intercaladas con láminas de ajo, hojas de orégano y un poco de merken.
8Hasta cubrir el frasco. Terminás con un poco del líquido de cocción y oliva.
9Lo tapás y esperás. Ya sabés que cuanto más tiempo, más rico.
10Cuando ellas estén listas, vos untate una tostada con un poco de yogur, poneles las berenjenas, ponéle unos hilos de miel y contame que te parece.