1Empezamos adobando los contramuslos de pollo (limpios de grasa) con las especias, la sal y la pimienta. Untamos bien y reposamos un par de horas en frigorífico.
2En una sartén ancha o cazuela baja doramos el pollo a fuego alto por ambos lados, de forma que quede bien rustido.
3Reservamos el pollo y en la misma sartén pochamos la cebolla y el ajo finamente picados.
4Cuando hayan tomado color desglasamos con el vino.
5Reducimos a fuego alto y agregamos la miel y la mostaza, mezclamos bien con el sofrito y reincorporamos el pollo.
6Vertemos el caldo de pollo y hervimos a fuego suave unos 20 minutos con olla tapada, hasta que esté tierno.
7Pasado este tiempo agregamos la nata para cocinar, integramos bien y reducimos la salsa a fuego medio hasta que espese y tenga la textura que buscamos (unos 5-10 minutos más).
8Corregimos de sal, terminamos con perejil picado y a disfrutar.