1Aquí tengo un costillar de cerdo que pesa aproximadamente un kilo y medio. Estoy usando un costillar corte San Luis, que es el que más cercano está al esternón. Y pueden ver que el esternón estaría aquí, pero ya ha sido removido en la carnicería con todo y el cartílago.
2Asegúrense siempre de escoger costillas que tengan un buen marmoleado, porque toda esta grasita al cocinarse resultan costillas suaves, jugosas y con mucho sabor.
3Este corte San Luis tiene siempre este pedazo de carne aquí, que es falda, y al cocinarse las costillas tiende a quemarse y a quedar todo arrugado. Entonces lo vamos a remover.
4Insertamos la punta de un cuchillo para separarla de la orilla y con un papel de cocina la tomamos de un lado y la desprendemos y con un poquito de suerte se levanta completita.
5Y ahora lo único que falta es remover el exceso de grasa.
6En un recipiente agregamos un tercio de taza de paprika, pimienta negra molida, sal de grano o mar, 3 cucharadas de azúcar morena o mascabado o también pueden usar azúcar blanca de la normal, una cucharada de ajo en polvo sin sal, una cucharada de cebolla en polvo también sin sal, una cucharada de chile en polvo (yo estoy usando chile Nuevo México, que es como el chile guajillo). Lo revolvemos, lo tapamos y lo terminamos de revolver muy bien.
7Una vez que quedó bien mezclado lo transferimos a un salero, de preferencia con una tapa de hoyos anchos.
8Transferimos el costillar sobre un plástico para cocina, agregamos un chorrito de aceite de oliva y lo distribuimos bien. Hacemos lo mismo del otro lado.
9Yo les recomiendo que usen el salero para así distribuir una capa uniforme y homogénea de sazón a todas y cada una de las costillas. Y envolvemos las costillas.
10Lo vamos a llevar a refrigerar por lo menos dos horas para que agarre mucho sabor o lo pueden hacer desde la noche anterior.
11Las costillas ya estuvieron por un par de horas en el refrigerador, las vamos a traer a temperatura ambiente, porque no es recomendable llevar al horno carne fría que acaba de salir del refrigerador. 30 a 40 minutos después, una vez que llegaron a temperatura ambiente removí el plástico y transferí las costillas a papel aluminio.
12Coloque la rejilla en la parte media baja del horno. Introducimos las costillitas.
13En una cacerola añadimos miel de abeja, dos cucharadas de mantequilla previamente derretida, salsa de soya, mostaza y catsup. Lo revolvemos y terminamos con jugo de naranja recién exprimido. Ahora sí, vámonos a la estufa. Vamos a cocinar el glaceado a lumbre media, moviendo de vez en cuando hasta que se reduzca, alrededor de 20 a 30 minutos.
14Apagamos la lumbre y reservamos el glaceado.
15Ha transcurrido una hora, envolvemos las costillas con el papel aluminio y esto es importante para que se cocinen en su propio vapor y así queden jugosas y suaves.
16Glaceamos las costillas y se van de regreso al horno para terminarlas de cocinar.
17Media hora después estas costillitas con glaceado de naranja y miel ya están listas. Las dejamos reposar durante 10 minutos para evitar que se desjuguen al cortarlas.
18Las cortamos en costillas individuales y las acompañamos con papas gratinadas y sopa de coditos.
Ingredients
1.5 kg costillar de cerdo
1 tercio de taza paprika
2 cucharadas pimienta negra molida
2 cucharadas sal de grano o de mar
3 cucharadas azúcar morena o mascabado o blanca
1 cucharada ajo en polvo sin sal
1 cucharada cebolla en polvo sin sal
1 cucharada chile en polvo (Nuevo México, guajillo)
1 chorrito aceite de oliva
0.5 taza miel de abeja
2 cucharadas mantequilla sin sal
1.5 cucharaditas salsa de soya
0.5 cucharadita mostaza
1 cucharadita catsup
1 taza jugo de naranja dulce
Equipment
cuchillopapel de cocinasarténcucharasaleroplástico para cocinapapel aluminiocharola para hornear