1Corta la carne congelada en láminas casi translúcidas.
2Echa la carne a un bowl junto a la cebolla, los ajos prensados, jengibre rallado, salsa de soja, vinagre de arroz, aceite de sésamo, azúcar moreno y pimienta negra.
3Mezcla todo para que se incorpore y llévalo a marinar durante media hora.
4Mientras tanto, echa el arroz del día anterior al wok.
5Sazónalo con salsa de soja y aceite de sésamo y dale unas vueltas a fuego máximo hasta que empiece a tostarse.
6Cocina la carne marinada a fuego alto hasta que la cebolla esté ligeramente caramelizada y la carne empiece a coger color pero sin llegar a secarse.
7Prepara tu huevo frito.
8Emplata el arroz, la carne y el huevo frito, y decora con cebolleta fresca, semillas de sésamo y ssamjang.