1En un bowl mezclar 7gr de levadura seca, 1 cucharadita de azúcar, 125ml de leche y 2 cucharadas de harina. Mezclar bien y dejar tapado hasta que se active la levadura.
2Mientras, para la masa mezclar 500gr de harina 0000, 70gr de azúcar, media cucharadita de sal, un huevo y 100ml de leche.
3Agregar esencia de vainilla a la masa.
4Agregar el fermento que hicimos hace un rato a la masa.
5Mezclar bien todos los ingredientes y bajar a la mesada. Agregar 100gr de manteca y amasar.
6Dejar levar la masa hasta que duplique.
7Hacer el almíbar con 70gr de azúcar y 50ml de agua. Llevar a ebullición y dejar hervir 1 o 2 minutos. Agregar mermelada de durazno.
8Una vez que duplicó la masa, bajar a la mesada y estirar un rectángulo.
9Pintar la masa con manteca derretida.
10Hacer un doblez doble: dos puntas hacia la mitad y después volvemos a doblar sobre sí misma.
11Girar la masa y estirar de vuelta. Pintar con más manteca y hacer otro doblez doble.
12Dejar descansar 15 a 20 minutos en la heladera bien enfilmada.
13Estirar la masa con un poquito de harina para que no se pegue a la mesada.
14Cortar los bordes y cortar los triangulitos de 4 dedos de ancho aproximadamente.
15Hacer un corte en el medio de cada triangulito y enrollar, estirando bien para darle más presión. Asegurarse que la punta quede pegada a la placa.
16Aplastar los bordes para que no se deformen. Dejar levar hasta que duplique el volumen bien tapado.
17Pintar con doradura (un huevo, un poco de leche, pizca de sal y pizca de azúcar).
18Mandar al horno a 180° por 20-22 minutos como máximo. Apenas la sacas del horno pintar con almíbar (2 o 3 pasadas).