1Coloca los huesos de vaca, huesitos de jamón y la falda de ternera en la olla de cocción lenta.
2Añade los cascos de pollo lavados y las patitas de pollo a la olla.
3Incorpora las verduras: apio, puerro, zanahoria, nabo, jengibre, media cebolla y perejil.
4Machaca y añade los dientes de ajo a la olla.
5Llena la olla con agua, cubriendo todos los ingredientes.
6Agrega un chorrito de vinagre de manzana con la madre para ayudar a extraer los minerales.
7Cubre la olla y cocina a fuego mínimo durante 20-24 horas o más.
8Pasadas las 24 horas, retira la tapa y cuela el caldo usando un colador de tela para un primer desgrasado y luego un colador de malla fina para retirar las impurezas.
9Prueba el caldo y añade sal al gusto, disolviendo bien.
10Rellena tarritos de cristal previamente esterilizados con el caldo caliente.
11Haz el vacío a los tarros en una olla a presión (20 minutos para botes pequeños).
12Retira los tarros de la olla a presión y enfríalos rápidamente en la nevera o en un recipiente con agua y hielo.
13Una vez frío, retira la capa de grasa solidificada de la superficie con una cuchara y deséchala.
Ingredients
1.5 kg Huesos de caña de rodilla de vaca
2 unidades Huesito de jamón
1 pieza Falda de ternera
2 unidades Cascos de pollo
4 unidades Patitas de pollo
1 unidad Apio
1 unidad Puerro
1 unidad Zanahoria
1 unidad Nabo
1 trocito Jengibre
0.5 unidad Cebolla
1 ramita Perejil
3 unidades Dientes de ajo
Agua
1 chorrito Vinagre de manzana con la madre
Sal
Equipment
Olla de cocción lenta (Crockpot)Prensa de ajosCazoColador de telaColador de malla finaCuenco grandeCucharaTarritos de cristalOlla a presiónRejilla para ollas a presiónRecipiente con agua y hielo
Tips
Pide a tu carnicero los huesos de caña de rodilla ya cortados y los huesos que te regala si compras a menudo.
Utiliza falda (parte de la costilla) porque tiene más grasa y, por lo tanto, más sabor que el morcillo.
Lava previamente los cascos de pollo para quitar restos de órganos o sangre.
El vinagre de manzana con la madre ayuda a extraer los minerales y el colágeno de los huesos.
Deja cocer el caldo a fuego mínimo durante 20-24 horas, o todo lo que puedas.
Las impurezas que se filtran no son malas, son restos de sangre y proteínas coaguladas que solo dan un aspecto turbio y un sabor más fuerte al caldo.
Es imprescindible un colador de tela para un primer desgrasado y filtrado de impurezas, seguido de un colador de malla para un caldo más fino.
Añade la sal al final, después de colarlo, para probar el punto exacto.
Para hacer el vacío de los tarros, usa una olla a presión para mayor seguridad, especialmente con caldos no ácidos.
Enfría los tarros de caldo rápidamente en la nevera o en un recipiente con agua y hielo; nunca a temperatura ambiente.
La grasa que se solidifica en la parte superior del caldo una vez frío debe retirarse y desecharse, ya que es grasa oxidada y no es apta para otras preparaciones.