1Salpimentar las costillas de cerdo troceadas y dorarlas en una olla con aceite de oliva. Reservar.
2Rehogar el pimiento, la cebolla y el ajo en el mismo aceite. Añadir el pimentón, rehogar unos segundos e incorporar el tomate rallado. Sofreír a fuego lento unos 15 minutos.
3Agregar el vino tinto y reducir a seco. Reincorporar las costillas y cubrir con el caldo. Añadir laurel y romero, hervir a fuego suave con la olla tapada durante una hora.
4Destapamos la olla y dejamos reducir el caldo junto con las costillas otros 25-30 minutos más hasta que estén tiernas. Incorporar los garbanzos previamente cocidos y dar un ligero hervor.
5Añadir un puñado de perejil picado y dejar reposar.