1Desalar el bacalao dejándolo en agua unas 36 horas dentro de la nevera, cambiando el agua cada 12 horas.
2Cortar el bacalao desalado en pequeñas tiras con las manos o un cuchillo afilado y reservarlas en agua (también se pueden usar migas de bacalao troceándolas cuando estén desaladas).
3Pelar las patatas y cortarlas en rodajas como para tortilla de patata.
4Freír ligeramente las patatas sin que lleguen a dorarse.
5Colocar la mitad de las patatas fritas y escurridas en la base de una fuente amplia.
6Picar media cebolla en juliana.
7Mientras la cebolla se pocha a fuego lento, cocer los trozos de bacalao en la leche durante dos o tres minutos.
8Poner las tiras de bacalao con la cebolla y saltearlas juntas.
9Colocar el bacalao y la cebolla sobre las patatas en la fuente.
10Preparar una bechamel muy ligera con la mantequilla, la harina y la leche en que se coció el bacalao, añadiendo más leche si fuera necesario.
11Una vez que la bechamel comience a espesar, añadirla a la fuente, dejándola que se reparta entre los huecos y que cubra las patatas.
12Hornear a 190º durante quince minutos.
13Gratinar hasta que se tueste la capa superior.
14Servir el bacalao con natas.
Ingredients
400 Bacalao desalado
5 Patata
1 Cebolla
20 g Harina de trigo
20 g Mantequilla
500 ml Leche
Equipment
cuchillo afiladofuente ampliahorno
Tips
Advertir a los comensales que puede estar muy caliente ya que las patatas conservan mucho la temperatura.
Esta preparación portuguesa es idónea para introducir a los niños en el consumo de pescado.