1Poner las pasas a remojar en un bol con un buen chorro de vinagre de Jerez y un poco de agua.
2Calentar el horno a 200 grados.
3Cortar la calabaza en dos mitades a lo largo.
4Retirar las semillas con una cuchara.
5Salpimentar y untar con aceite.
6Colocar boca abajo en una bandeja cubierta con papel de horno y hornear unos 40-45 minutos, o hasta que la calabaza esté tierna.
7Mientras, pelar la manzana y picarla en dados no muy grandes. Saltearla en una sartén con un chorrito de aceite unos cinco minutos, hasta que esté dorada y un poco blanda.
8Añadir las espinacas, el ajo en polvo y sal. Cuando las espinacas hayan bajado y estén blandas y cocinadas, retirar del fuego.
9Sacar la calabaza del horno y dejar enfriar un poco para manipularla.
10Ahuecar con una cuchara la pulpa de la calabaza, dejando un par de centímetros de la parte más cercana a la piel. Salpimentar ligeramente.
11Ponemos unos trocitos de gorgonzola, la mitad de las avellanas y de las pasas.
12Añadir las espinacas y terminar con el resto de las avellanas picadas, pasas y gorzonzola por encima.
13Llevar otra vez al horno cuatro o cinco minutos más para que el queso se funda y servir.