1Limpiar las alcachofas: cortar el tallo, quitar las hojas más duras y cortar la punta. Partir el corazón en cuatro trozos y quitar los pelillos. Trocear en cuatro o cinco trozos dependiendo del tamaño. Poner los trozos de alcachofa en un bol con agua y un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Limpiar los tallos, trocearlos y añadirlos al bol.
2Sazonar 1 kg de costillas de cerdo con sal y pimienta.
3En una cacerola, echar un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y dorar las costillas por todos lados. Retirarlas a medida que se vayan dorando.
4Una vez retiradas las costillas, retirar una poca de grasa del fondo de la cacerola.
5Añadir un ajo picado y dorarlo ligeramente.
6Añadir cebolla picada, una pizca de sal y remover. Sofreír a fuego medio hasta que la cebolla esté pochada (unos 10 minutos).
7Agregar una cucharada de postre de pimentón choricero y una cucharada de postre de tomate concentrado. Remover.
8Añadir dos cucharadas de tomate frito y mezclar.
9Verter 100 ml de vino tinto, subir el fuego y dejar reducir 5 minutos.
10Pasado el tiempo, añadir las alcachofas y mezclar.
11Añadir 200 g de arroz carnaroli y mezclar un par de minutos.
12Añadir las costillas.
13Verter caldo de pollo o de carne hasta cubrir casi completamente. Dejar cocinar 18 minutos, añadiendo caldo a medida que lo necesite (1,5 litros en total).