1Ponemos las almejas a remojo en agua con mucha sal durante unas 3 horas.
2Escurrimos las almejas y las ponemos en una cazuela con un dedo de agua en el fondo.
3Colocamos la olla al fuego y cocemos hasta que se abran, lo cual no les llevará más de 2 o 3 minutos una vez que el agua comience a hervir. Escurrimos las almejas para un platito colando y reservamos su agua.
4Limpiamos las alcachofas retirando las hojas exteriores hasta llegar a la zona más tierna del corazón.
5Limpiamos los palos y cortamos la punta más seca. A medida que vamos limpiando y cortando las alcachofas en cuartos las vamos dejando en un bol con agua y abundante zumo de limón.
6En una sartén calentamos 4 cucharadas de aceite de oliva. Añadimos los dientes de ajo bien troceaditos y 3 o 4 cucharadas de perejil triturado. Cuando el ajo comience a dorarse agregamos las alcachofas escurridas y secas. Cocinamos durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
7Añadimos la harina a la cazuela y la doramos con el resto de verduras. Añadimos el vino y dejamos que se evapore al alcohol durante unos minutos.
8Incorporamos el caldo de la cocción de las almejas y cocinamos durante 10 minutos. Comprobamos la sal añadiendo más si fuera necesario.
9Añadimos las almejas reservadas a la cazuela, dejamos medio minuto para que vuelvan a adquirir temperatura y retiramos del fuego.
10Servimos las alcachofas con almejas bien calientes. Por último espolvoreamos con perejil fresco y con un trocito de pan a mano para mojar en la salsa
Ingredients
8 ud. alcachofas
600 gr. almejas
2 dientes dientes de ajo
2 cdas. harina (si sois celiacos añadir almidón de maíz)