1En un bol, añade a las partes del pollo que más te gusten orégano, perejil, estragón, eneldo, ajo en polvo, el zumo de un limón, sal y aceite de oliva. Mezcla todo muy bien.
2Tapa y deja macerar unas horas.
3Sofríe el pollo y cuando empiece a dorar resérvalo.
4En la misma olla, añade cebolla morada, sal, ajo picado, pimiento verde, pimentón dulce, tomate rallado y el resto del adobo del pollo.
5Incorpora el pollo, medio vaso de vino blanco y cuando evapore el líquido, añade el caldo de pollo, infusión de azafrán y el arroz.