1Hacer una pasta de miso blanco, miso rojo, pasta de judías rojas en aceite, pasta de sésamo, tougarashi y semillas de sésamo.
2Sofreír la pasta en una sartén con aceite de sésamo.
3Dejar que pierda temperatura y reservar en un taper durante al menos 12 horas.
4Hacer una mini incisión en la parte baja de dos huevos.
5Cocer los huevos durante exactamente 7 minutos.
6Meter los huevos en agua con hielo para interrumpir la cocción.
7Quitar la cáscara de los huevos.
8Reservar los huevos en un taper.
9Salar y sellar un cuello de cerdo de 300g.
10Reservar junto a los huevos.
11Para marinar la carne, mezclar soja, sake y mirin.
12Añadir media cebolleta bien picada y un trocito de jengibre a la marinada.
13Marinar la carne y los huevos con la salsa.
14Dejar marinar en la nevera durante 12 horas.
15Preparar los brotes de bambú.
16Sofreír los brotes de bambú en una sartén con un poco de aceite y añadir un par de cucharadas del marinado.
17Reservar.
18Hacer el caldo con medio litro de caldo de pollo y una taza de agua.
19Añadir la pasta de miso al caldo a fuego lento.
20Remover hasta que el miso se disuelva y el caldo pille un color anaranjado.
21Sacar la carne marinada y untarle el resto de la pasta de miso.
22Meter la carne en la airfryer durante 16 minutos a 180 grados.
23Picar unos cebollinos chinos.
24Emplatar: en un bol, echar dos cucharadas del marinado, los fideos, el caldo, la carne cortada en rodajas, medio huevo marinado por persona, los brotes de bambú, los cebollinos y un alga deshidratada.