1Sella a fuego vivo una pierna de cordero partida en tres en una olla hasta que quede dorada.
2Echa un vaso de vino blanco en la olla.
3Pasado un minuto, cubre el cordero con caldo de pollo.
4Pon una cebolla y dos zanahorias en la olla.
5Cocina el cordero tapado a fuego lento durante dos horas.
6Retira el cordero de la olla cuando esté supermeloso.
7Retira las verduras del caldo.
8Pon a reducir el caldo a la mitad.
9Deshuesa el cordero ya templado.
10Coloca el cordero deshuesado en cualquier recipiente que encuentres.
11Añade un poco de su propio caldo al cordero en el recipiente.
12Envuelve el cordero con papel film en el recipiente.
13Busca algo que haga de tapadera para ponerlo a refrigerar con mucho peso.
14Cuela bien la salsa para sacar impurezas.
15Refrigera la salsa mientras haces la guarnición.
16Prepara la guarnición mezclando hummus comprado con pimiento rojo asado y un buen chorro de aceite de oliva.
17Bate la mezcla de hummus con una batidora de mano.
18Cuando el caldo de cordero esté muy frío, quítale la grasa.
19Vuelve a reducir el caldo en una sartén.
20Cuando el cordero también esté bien frío, sácalo del molde.
21Corta el cordero con un grosor de dos dedos.
22Sella el cordero en una sartén antiadherente con aceite de oliva hasta que quede bien tostado.
23Pon una base de hummus de pimiento asado en un plato.
24Coloca el lingote de cordero sellado sobre el hummus.
25Añade generosamente la salsa de cordero reducida sobre el lingote.
Ingredients
1 unidad Pierna de cordero
1 vaso Vino blanco
1 vaso Caldo de pollo
1 unidad Cebolla
2 unidades Zanahorias
1 unidad Hummus comprado
1 unidad Pimiento rojo asado
1 chorro Aceite de oliva
Equipment
OllaRecipiente de cristalPapel filmCuchilloTabla de cortarSartén antiadherenteBatidora de manoColadorPlato
Tips
Asegúrate de que el cordero quede "supermeloso" después de la cocción lenta para facilitar el deshuesado.
Prensar el cordero con peso en el refrigerador ayuda a que la carne se compacte y mantenga su forma de lingote.
Retirar la grasa del caldo de cordero frío antes de reducirlo asegura una salsa más limpia y concentrada.
Sellar el lingote en una sartén antiadherente a fuego fuerte hasta que quede "bien tostado" para una textura crujiente.
Servir con generosidad de salsa es clave para disfrutar el plato en su totalidad.
El hummus de pimiento asado añade un contraste de sabor y una base cremosa al plato.
Puedes usar cualquier recipiente para prensar el cordero, siempre que puedas aplicar peso encima y quepa en el refrigerador.
El caldo se reduce a la mitad para concentrar su sabor y obtener una salsa intensa.
El cordero debe estar bien frío antes de sacarlo del molde y cortarlo para evitar que se desmorone.
Cortar el cordero con un grosor de dos dedos asegura que cada pieza tenga una buena proporción de carne y pueda sellarse adecuadamente.
Cuela bien la salsa para sacar impurezas y conseguir una textura suave y sedosa.
Refrigera la salsa mientras haces la guarnición para que enfríe y puedas retirar la grasa fácilmente.
El sello inicial del cordero a fuego vivo en la olla es crucial para sellar los jugos y dar sabor.
La cocción tapada a fuego lento garantiza que el cordero se ablande y se desprenda fácilmente del hueso.
Para el hummus, batir bien todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Al colocar el cordero en el recipiente, asegúrate de añadir un poco de su propio caldo para mantenerlo húmedo y sabroso durante la prensada.
El paso final de la salsa es reducirla aún más para que quede concentrada y brillante, ideal para bañar el cordero.
Al montar el plato, una base de hummus con pimiento asado y el lingote de cordero crujiente, coronado con la salsa reducida, crea una presentación atractiva y deliciosa.
El uso de la pierna de cordero partida en tres asegura que se cocine de manera uniforme y tierna.
No olvides darle calor al cordero con cariño hasta que quede bien dorado en el sellado inicial.