1Cortar las alitas de pollo en tres partes y reservar las dos partes más grandes.
2Poner las alitas en un recipiente y añadir sal, pimienta, media cucharadita de ajo en polvo, un cuarto de cucharadita de comino, una cucharadita de orégano, una cucharadita de tomillo, una cucharadita de pimentón dulce o paprika y el zumo de medio limón.
3Mezclar bien todos los ingredientes.
4Cortar una cebolla y dos o tres patatas en rodajas finas.
5Colocar las patatas y la cebolla en una fuente apta para horno, condimentándolas con sal.
6Añadir 100 ml de caldo de pollo a las patatas y la cebolla.
7Colocar las alitas de pollo encima de las patatas y la cebolla.
8Hornear a 220 grados centígrados o 430 grados Fahrenheit durante unos 30 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.