1Pon a remojo las almendras con 150 ml de agua durante 1 hora.
2Pela el diente de ajo, córtalo por la mitad y retírale el germen.
3Retira la corteza del pan y usa 200 g de miga. Córtala en trozos y ponlos en un bol amplio. Añade las almendras remojadas con su agua, el vinagre, el diente de ajo, un poco de sal y otros 150 ml de agua.
4Tritura con tu batidora de brazo hasta que tengas una crema densa, pero fina. Ve añadiendo el agua necesaria según la consistencia que más te guste.
5Ahora, añade en forma de hilo el aceite de oliva, sin dejar de batir, para que emulsione. Rectifica de sal si fuese necesario.
6Tapa el bol y refrigera antes de servir (se toma frío).
7A la hora de servir acompáñala con huevo picado y aceitunas negras.