1Cortar las dos pechugas de pollo en trozos medianos.
2En una cacerola a fuego medio-alto, añadir una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
3Agregar los trozos de pechuga de pollo y dejar que se hagan por una cara. Añadir un poco de sal y pimienta.
4Dejar que se hagan por el resto de las caras.
5Sacar el pollo de la cacerola y reservar.
6En la misma cacerola, verter dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadir los dos dientes de ajo y la media cebolla.
7Sofreír hasta que estén un poco dorados.
8Agregar el trozo de pimiento rojo y cocinar durante un par de minutos.
9Añadir un cuarto de cucharadita de pimentón dulce, una cucharadita de cúrcuma y el tomate rallado. Mezclar todo y cocinar durante unos cuatro minutos para que el tomate se haga.
10Agregar un poco de sal, una hoja de laurel y 50 ml de vino blanco o caldo.
11Mezclar bien y mover con frecuencia hasta que el alcohol se haya evaporado.
12Volver a añadir los trozos de pollo.
13Añadir un litro de caldo de pollo Aneto.
14Una vez que comience a hervir, agregar una taza (210 g) de arroz redondo.
15Mezclar todo, bajar la placa a fuego medio y dejar que el arroz se haga moviéndolo de vez en cuando.
16Después de unos 15 minutos, añadir un puñado de guisantes.
17Cocinar durante unos cinco minutos más.
18Probar el arroz para ver si está listo, apagar la placa y poner una tapa a la cacerola. Dejar reposar durante un par de minutos.