1Empezamos con aceite de oliva virgen extra y unos ajitos rotos para que se infusionen con el aceite.
2Echamos nuestro arroz, ponemos sal y lo cocinamos 2 minutos hasta que veas que los granos de arroz pasan de traslúcido a blanco.
3Ponemos el agua (las cantidades en la descripción), aunque yo uso este truquillo: que el agua sobresalga por encima del arroz hasta la primera línea del dedo.
4Ponemos una hoja de laurel y cuando llegue a hervir lo tapamos.
5A partir de ahí son 12 minutos hasta que veas que el agua se ha evaporado.
6Una vez que el agua se ha evaporado, apartar del calor y dejar reposar 5 minutos al menos.