1Mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal en un bowl.
2En otro bowl, mezcla los huevos, el azúcar, la mantequilla derretida, la vainilla y la esencia de almendras (opcional). Mezcla vigorosamente hasta integrar.
3Incorpora la mezcla de harina poco a poco y une con una espátula hasta obtener una masa algo pegajosa.
4Añade las almendras troceadas y mezcla bien.
5Lleva la masa al congelador por 15 minutos o a la nevera por media hora para facilitar la manipulación.
6Divide la mezcla en 5 porciones, forma los bastones y lleva a una placa de horno con silicona o papel encerado.
7Separa los bastones para que no se peguen cuando inflen en el horno.
8Precalienta el horno a 350°F o 170°C.
9Hornea las barras hasta que tomen un color ligeramente dorado en la base. Retíralas del horno y déjalas reposar por 10 minutos.
10Corta los biscotti como se muestra en el video y llévalos nuevamente a la bandeja para hornear por segunda vez.
11Hornea por segunda vez a una temperatura del horno de 300°F o 150°C, hasta que sequen y doren.
12Deja enfriar los biscotti y guárdalos. Deben quedar crocantes.
Ingredients
500 g harina todo uso
12 g polvo de hornear
300 g azúcar
8 g sal
100 g mantequilla derretida
4 huevos
al gusto Vainilla
300 g almendras troceadas
Opcional esencia o licor de almendra
Equipment
bowlespátulabandeja para horno con silicona o papel enceradocuchillohorno
Tips
La masa debe ir al congelador por 15 minutos o a la nevera por 30 minutos para facilitar la manipulación.
Los bastones deben separarse en la bandeja de horno para que no se peguen cuando se inflen.
Los Biscotti deben quedar crocantes.
Se pueden variar los sabores con fruta confitada, chispas de chocolate, chocoavellanas, pistacho, arándanos o ralladura de naranja.
Para un hombre de 92 años, se recomienda prepararlos con almendras fileteadas para que pueda disfrutarlos sin esfuerzo.
El abuelo de la cocinera come tres galletas en la mañana, mojadas en el café, para disfrutarlas mejor.
Esta receta está hecha con amor para compartir en familia.
Cocinar también es amar.
Los biscotti son por y para el papá de la cocinera, quien tiene 92 años, por lo que se preparan con almendras fileteadas para que pueda disfrutarlos sin esfuerzo y se mojan en café para ablandarlos.
A veces, lo más simple es lo más profundo porque cocinar también es amar, como se demuestra con la preparación de los biscotti para el padre.
La receta es una forma de regalar un detalle hecho en casa y con amor, una receta que no falla para compartir un café, una charla o simplemente para decir: te quiero.
El papá de la cocinera le muestra la lata vacía con una sonrisa y una mirada que dice sin palabras 'ya toca hornear más'.