1Mezclar la harina y el agua. Dejar reposar una hora.
2Agregar la levadura fresca, la sal disuelta en un poco de agua fría y el aceite de oliva.
3Amasar la masa pegajosa.
4Poner la masa en un taper previamente mojado y dejar reposar por 45 minutos.
5Hacer pliegues a la masa con las manos mojadas para que no se pegue, despegando los cuatro bordes y dándole tensión a la masa. Repetir esto tres veces con intervalos de 45 minutos, siempre mandando la masa a la heladera entre uno y otro.
6Mandar la masa a la heladera toda la noche (24 horas).
7Volcar la masa sobre una placa bien aceitada.
8Untar la masa con manteca de ajo y perejil y espolvorear con queso parmesano.
9Dejar leudar por dos horas.
10Agregar un poco de agua, aceite de oliva y clavar los dedos en la masa.
11Hornear a 250 grados por 15 minutos.
12Pintar con la manteca de ajo y perejil sobrante.