1Agregar 500 gr de arroz crudo en un bowl y cubrirlo con abundante agua fría.
2Lavar el arroz para quitarle el exceso de almidón. Repetir este paso tres o cuatro veces más hasta que el agua quede casi transparente.
3Colar el arroz y añadirlo en un olla apagada.
4Añadir agua hasta cubrir los nudillos de la mano.
5Tapar la olla y poner el fuego al máximo hasta que el agua hierva.
6Una vez que hierva, bajar el fuego al mínimo y dejarlo cocer durante 3 o 4 minutos más.
7Apagar el fuego y dejar reposar el arroz durante 10 minutos.
8Mientras el arroz está en reposo, preparar la mezcla de vinagre: añadir 2 cucharadas grandes de azúcar, una pizca de sal y 2 cucharadas grandes de vinagre de manzana o vinagre blanco en un bowl y remover hasta que el azúcar se disuelva.
9Antes de sacar el arroz de la olla, despegar los bordes con una cuchara y separarlo un poco para poder retirarlo bien.
10Añadir el arroz en el mismo bowl donde se preparó la mezcla de vinagre.
11Agregar la mezcla de vinagre sobre el arroz con una paleta de madera, removiendo hasta obtener un arroz sueltecito.
12Poner el arroz sobre una bandeja y estirarlo para enfriarlo, soplándolo con una tapa de plástico hasta que esté tibio.
13Para poder trabajar con el arroz sin que se pegue a las manos, humedecer la palma de la mano con una capa muy fina de agua.