1Preparamos la masa: disolvemos la sal y la miel con el agua, añadimos la harina y amasamos 10 minutos. Envolvemos en plástico y dejamos reposar 3 horas a temperatura ambiente.
2Dividimos la masa en 2 o 3 porciones iguales, las estiramos con el rodillo y luego con una máquina de pasta hasta que quede casi translúcida.
3Enrollamos cada masa, la engrasamos con manteca de cerdo, y enrollamos todo en un solo cilindro. Engrasamos y llevamos al frío durante 24 horas.
44 horas antes de hornear, preparamos el relleno: hervimos agua con sal, añadimos la sémola, reservamos y enfriamos.
5Una vez frío el relleno, mezclamos la ricotta, el huevo, el azúcar, la canela, el extracto de vainilla y la naranja confitada troceada.
6Para la naranja confitada, ponemos rodajas de naranja en una sartén con agua y azúcar a fuego lento durante una hora.
7Sacamos la masa de la nevera, cortamos discos de 1,5 cm, les damos forma de cono y los rellenamos con la mezcla.
8Horneamos a 230ºC con aire durante 25 minutos y decoramos con azúcar glas.