1En un recipiente, añadir una cucharada de pimentón dulce o páprika, una cucharada de azúcar moreno, media cucharadita de pimienta, una cucharadita de sal, media cucharadita de comino, media cucharadita de ajo en polvo, media cucharadita de cebolla en polvo y una pizca de cayena en polvo o chile picante.
2Remover todo con la fuerza de mil dragones de komodo hasta que quede totalmente uniforme.
3Colocar el costillar de cerdo sobre papel de plata y cubrir toda su superficie con la mezcla.
4Enrollar el costillar en el papel de plata de manera que quede totalmente sellado.
5Meter al horno durante 3 horas a 150 grados centígrados.
6Mientras tanto, en un recipiente con la salsa barbacoa añadir el equivalente a dos cucharadas de miel. Mezclar bien los dos ingredientes.
7Para la cebolla caramelizada, cortar dos cebollas en trozos pequeños y añadirlas a una sartén a fuego medio con un poco de aceite y una pizca de sal.
8Cuando la cebolla empiece a volverse transparente añadir las dos cucharadas de azúcar moreno y remover hasta que se disuelva por completo.
9Bajar el fuego para que la cebolla se caramelice lentamente.
10Una vez retirada del fuego y a temperatura ambiente, añadir el perejil picado y mezclar bien.
11Tras 3 horas, sacar el costillar del horno, quitar con cuidado el envoltorio y bañar la carne en la mezcla de salsa barbacoa y miel.
12Meter al horno durante dos minutos a 200 grados para caramelizar la superficie.
13Tostar el pan a fuego medio en una sartén con un poco de mantequilla.
14Montar el bocadillo: poner las costillas sobre la base del pan, cubrir con la cebolla caramelizada y terminar con la otra parte del pan.