1Freír las albóndigas con un poco de aceite a 180° durante 10 minutos.
2Cortar la cebolla muy fina y freírla a 180°. Cuando se dore, añadir los champiñones y freír todo durante 8 minutos más.
3Añadir el vino, el caldo y los guisantes y freír todo a 195° durante 5 minutos. Diluir 2 cucharaditas de maizena en 1/2 vaso de agua fría para espesar la salsa.
4Cocinar todo a 185° durante 12 minutos, removiendo de vez en cuando. Agregar las albóndigas y cocinar durante 5 minutos a 180°.