1Cocer el pollo con 1½ L de agua, 3 piernas y 3 muslos de pollo, ½ cebolla, 2 dientes de ajo, 1 cdta de sal, 3 ramitas de cilantro y 2 ramitas de yerbabuena. Dejar enfriar y deshebrar.
2Partir las tortillas de maíz a la mitad 3 veces.
3En una licuadora, agregar 400 gm de jitomate, 2 dientes de ajo grandes, ½ cdta de orégano, 1¼ cdta de caldo de pollo en polvo o sal y ½ tza de agua. Licuar.
4En una sartén con aceite vegetal, freír ligeramente 1 chile ancho grande y 1 rebanada de cebolla.
5Agregar los chiles y la cebolla a la licuadora y licuar hasta que quede bien molido.
6Verter la salsa en una olla y cocinar a fuego medio por 10 minutos.
7Agregar ½ tza de caldo de pollo y cocinar por 10 minutos más. Probar y ajustar la sal.
8Freír las tortillas de maíz en aceite caliente hasta que estén doradas. Escurrir con papel absorbente.
9Calentar la salsa y sumergir las tortillas fritas en la salsa.
10Servir los chilaquiles con pollo deshebrado, queso fresco, cebolla picada, crema mexicana y aguacate.