1Atemerar el queso crema con golpes de microondas de 30 segundos y remover hasta que esté cremoso para evitar grumos.
2Batir los ingredientes con una batidora sumergida, sin sacarla nunca a la superficie, para emulsionar sin airear.
3Cuando la mezcla sea homogénea, añadir poco a poco el queso crema, integrándolo sin prisa y sin sacar el cabezal de la batidora.
4Enfriar la masa al menos 1 hora, idealmente 2 o 3, para que se tueste rápido por fuera y el centro suba la temperatura más despacio, quedando más cremoso.
5Pasar la masa a un molde forrado con aluminio y papel de horno.
6Igualar la superficie con un palillo.
7Meter al horno a 220 grados por 30 minutos.
8Bajar la temperatura del horno a 150 grados y hornear por unos 15 minutos más.
9Rotar la tarta cada 10-15 minutos durante el horneado para que quede homogénea.
10Verificar con un termómetro que el centro de la tarta esté de 56 a 60 grados para asegurar que está lista.
11Dejar reposar toda la noche en la nevera.
Ingredients
1 kg queso crema
550 ml nata para montar
6 huevos
1 yema
6 g sal
325 g azúcar blanco
1 chorro extracto de vainilla
50 g harina de trigo
Equipment
microondasbatidora sumergidamoldepapel de aluminiopapel de hornopalillohornotermómetronevera
Tips
Atemerar el queso crema para evitar grumos.
No batir con varillas para evitar incorporar aire.
Enfriar la masa al menos 1 hora antes de hornear.
Rotar la tarta cada 10-15 minutos durante el horneado para que quede homogénea.
La tarta está lista cuando el centro alcanza entre 56 y 60 grados.