1Vierte dos litros de leche en una olla a calentar.
2Añadir a la leche una cucharada de sal y dejar que la leche caliente. No tiene que hervir, sabrás su punto cuando veas que comienza a humear.
3Luego, añade una taza de vinagre (o el zumo de un limón si no tienes vinagre). Con esto conseguiremos que la leche se corte. Mezcla con una cuchara de madera.
4Minutos después, la leche comenzará a hacer grumos. Si no tienes vinagre, puedes sustituir por el zumo de un limón. Cuando agregues el vinagre, debes bajar el fuego.
5Dejamos hervir la leche y verificamos que se haya separado la parte grasa del suero. Apagamos el fuego y dejamos reposar.
6Después de 10 minutos, pasamos a escurrir. Esta es la textura que debería de tener después del reposo. Para separar el queso del suero, usaremos un colador el cual cubriremos con una gasa o un trapito de algodón.
7Ponemos el queso dentro del colador y lo que debes hacer es quitar todo el exceso de agua exprimiendo con fuerza hasta que ya no salga nada de agua por el trapo de cocina.
8Ahora necesitaremos una cesta como está con rejillas para que termine de escurrir dentro de la nevera. Colocamos el queso dentro de la cesta y apretamos muy bien para darle forma.
9Colócalo sobre un plato con papel de cocina por debajo y encima del queso. Esto ayudará a absorber el resto del agua. Guarda en la nevera hasta que se enfríe.
10Después de 5 horas el queso ya está bastante duro, solo queda desmoldar.
Ingredients
2 litros leche
1 cucharada sal
1 taza vinagre
1 zumo de limón
Equipment
ollacuchara de maderacoladortrapo de algodón o gasacesta con rejillasplatopapel de cocina