1En un bol, mezclar un tercio de taza de azúcar, una pizca de sal, un tercio de taza de salsa de tomate o kétchup, un cuarto de taza de vinagre rojo y un chorrito de vinagre blanco.
2Remover con palillos hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.
3Llevar la mezcla a una cacerola pequeña y cocinar a fuego lento durante un minuto, o hasta que la salsa tenga una consistencia burbujeante.