1Cortamos la pechuga de pollo en dados de tamaño bocado, salpimentamos y doramos muy bien en una sartén por todas sus caras. Reservamos.
2En el mismo aceite pochamos la cebolla y el ajo picado, unos 10 minutos a fuego suave. Incorporamos el tomate triturado y sofreímos bien.
3Sobre el sofrito espolvoreamos las especias y rehogamos un minuto para despertar sus aromas. Vertemos la leche de coco, integramos bien y en cuanto hierva, reincorporamos el pollo dorado.
4Hervimos a fuego medio-bajo para reducir la salsa, hasta que tenga la consistencia que buscamos (si nos pasamos, agregamos algo de agua o caldo para volver a aligerar).
5Ya solo queda servir con un buen arroz basmati cocido en blanco y mucha salsa… ¡A disfrutar!