2Recortar los extremos, cortar a lo largo por la mitad y lavar bien los puerros. Cortar en rodajas finas las partes verdes y colocar en una sartén grande a fuego alto con 1 cucharada de aceite y una pizca de sal marina y pimienta negra. Cocinar durante 10 minutos o hasta que estén blandos, revolviendo regularmente.
3Pelar y cortar los ajos, añadirlos a la sartén con la mantequilla. Quitar las hojas de las ramitas de tomillo. Cortar la parte blanca de los puerros en trozos grandes y añadirlos a la sartén, tapar, reducir el fuego y cocinar por 30 minutos, o hasta que estén blandos, revolviendo de vez en cuando para que los puerros no se peguen.
4Cascar los huevos en un bol, añadir la nata y una pizca de sal y pimienta, y batir.
5Engrasar ligeramente una bandeja de horno de 30 cm x 40 cm con aceite. Colocar 4 láminas de masa filo en la bandeja, superponiéndolas por la mitad y dejando que los bordes sobresalen. Pintar todo con aceite y luego rallar un poco de queso cheddar en el interior y por los bordes de la masa que sobresalgan. Picar finamente las cebolletas y espolvorear un poco, repetir con capas de filo, pintar con aceite y añadir queso y cebollino entre ellas.
6Comprobar si los puerros estén blandos, sazonar al gusto, verterlos en la bandeja forrada de masa filo y seguidos con la mezcla de huevo y nata. Mezclar con cuidado y enrollar el exceso de masa filo para hacer un borde y desmenuzar sobre el queso feta.
7Pintar los bordes expuestos de la masa con aceite y hornear durante 30 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el relleno cuajado.
8Cortar las manzanas en rodajas finas y mezclarlas con el zumo de limón y los berros. Aliñar con un poco de aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino tinto, y sazonar al gusto. Servir junto a la tarta.