1Caramelizamos las cebollas en mantequilla y un poquito de sal por 30 minutos.
2Añadimos la ricotta, el perejil, ají picante -peperoncino-, pimienta y sal.
3Ponemos la pasta en el agua hirviendo y cuando le falten 4 minutos para estar lista la terminamos de cocer en la salsa ayudándonos con su agua de cocción.
4Mezcla enérgicamente para que con esta mantecatura absorba todo el sabor del jugo, suelte su almidón nacarado, y quede brillante y aterciopelada.